Feb 21 2007
Decálogo sobre los abusos urbanísticos
David Hammerstein, Eurodiputado de Los Verdes, nos propone en su blog un decálogo contra los abusos urbanísticos. Al documento no le sobra ni una coma y aconsejo su lectura íntegra, pero aquí y ahora, y porque viene muy a cuento, me quedo con el punto 3:
“LUZ Y TAQUIGRAFOS
La ciudadanía urbana exige condiciones de transparencia, de igualdad de trato y participación pública en las contrataciones públicas de los agentes urbanizaciones. Han de fijarse estrictas reglas para evitar los conflictos de intereses, los abusos, el favoritismo y los beneficios desmedidos en las recalificaciones urbanísticas y en la fijación de precios. La Directiva Europea de contratación pública debe ser aplicada con rigor. Hay que evitar el solapamiento opaco de los poderes públicos y de los intereses privados en la selección de proyectos y en la constitución de empresas mixtas urbanizadoras.”
[descárgate el decálogo en formato PDF]































El cambio climático no es ciencia ficción e incluso los más escépticos están comenzando a preguntarse sobre si las temperaturas que estamos disfrutando este invierno, o si los estragos causados por los cada vez más violentos e imprevisibles meteoros, son algo normal.
Lo hicimos callar. El momento en que el encapuchado verdugo de Saddam jaló la palanca que abrió la trampa de la horca en Bagdad, la mañana del sábado, los secretos de Washington quedaron a salvo. El vergonzoso, excesivo y oculto poder militar que Estados Unidos y Gran Bretaña dieron a Saddam durante más de una década sigue siendo la historia terrible que nuestros presidentes y primeros ministros no quieren recordar. Ahora Saddam, quien sabía la verdadera dimensión de ese apoyo occidental que le permitió perpetrar algunas de las peores atrocidades desde la Segunda Guerra Mundial, está muerto.
El actor estadounidense pronunció un interesante discurso al recibir el Premio Christopher Reeve por la Primera Enmienda 2006. Hay que aplaudir la valentía de Penn al hablar claro y alto en los tiempos que corren, especialmente en su país. Un gesto que le dignifica:





























